Rubí la ignoró. Tomó la revista y comenzó a hojearla. Apenas vio la portada, se quedó sorprendida. Su ceño se frunció en señal de incredulidad. Luego hojeó el contenido un par de veces más... y rompió en carcajadas.
La revista publicaba un reportaje sensacionalista: acusaba al restaurante de Zoey de servir porciones pequeñas, con precios exagerados y alimentos de dudosa frescura. Incluso afirmaba que parte de la carne servida provenía de gatos y ratas callejeros, troceada, rociada con orina de