—Sí —respondió Emily, y colgó la llamada.
Rubí descansó un rato en su habitación. Más tarde, toda la familia se reunió para cenar, pero como en los días anteriores, Leonardo no bajó.
Eso preocupaba a Rubí. Si él se negaba a asistir a su cumpleaños, crearía una situación incómoda.
Cuando llegara el momento… ¿qué dirían? ¿Que estaba enfermo?
Mientras pensaba en ello, Zoey se le acercó con una sonrisa y comentó:
—Rubí, ¿quién es esta chica que está siempre detrás de ti? La vi hace unos días. Aún no habla mucho, pero se ve muy lista.
Zoey se refería a la hermana de Arnold, quien justo en ese momento había llegado para entregarle un chal a Rubí.
Zoey ya la había visto antes en fotos tomadas en secreto, pero ahora no podía reconocerla a tan corta distancia. La joven había cambiado completamente su apariencia para entrar a la familia York: nuevo estilo, peinado distinto, hábitos modificados deliberadamente y hasta su voz, que mantenía baja y algo ronca. Además, evitaba hablar frente a los de