—Sí —respondió Emily, y colgó la llamada.
Rubí descansó un rato en su habitación. Más tarde, toda la familia se reunió para cenar, pero como en los días anteriores, Leonardo no bajó.
Eso preocupaba a Rubí. Si él se negaba a asistir a su cumpleaños, crearía una situación incómoda.
Cuando llegara el momento… ¿qué dirían? ¿Que estaba enfermo?
Mientras pensaba en ello, Zoey se le acercó con una sonrisa y comentó:
—Rubí, ¿quién es esta chica que está siempre detrás de ti? La vi hace unos días. Aún n