Desde el punto de vista de Zoey, debía de sentirse devastada y llena de celos. Rubí lo comprendió de pronto: el verdadero problema de Zoey era su ambición desmedida, ese deseo insaciable de apropiarse de todo lo que no le pertenecía. Y su madre… era aún más maliciosa, capaz de haber puesto en peligro la vida de Rubí y de Leonardo.
—Mamá, ahora que estoy de regreso, no debes preocuparte tanto. Todo saldrá bien. Como dijiste, él es mi padre biológico. Cuando regrese a casa y la familia se reúna,