—Sí, por supuesto, lo sé —dijo Zoey con una carcajada—. Déjame hacerte una pregunta: ¿estás seguro de que lo has pensado bien? ¿Vas a seguir adelante sin importar lo que me pidas que le hagas a Rubí?
—Solo haré lo necesario para separar a Rubí de Marcus, pero nada más. No la lastimaré, ni al niño que lleva en el vientre —respondió Noah con voz fría—. Si no es así, nuestro trato queda anulado.
—Je, je, je… —la risa de Zoey al otro lado del teléfono sonaba burlona y cada vez más sarcástica.
—¿De