Marcus se levantó con cortesía, mostrando hacia Eva un trato mucho más amable que con los demás:
—Lo que le gusta a mi esposa, me gusta a mí también. Y, por favor, no me llames señor Maxwell, suena demasiado formal. Llámame Marcus. Somos familia. Además, fuiste tú quien criaste a Rubí, y ella siempre te estará agradecida por eso.
Sus palabras fueron claras: subrayaban lo importante que Rubí era para él, al mismo tiempo que reforzaban que no había olvidado a quienes la habían cuidado.
Eva, emoci