Marcus entendió a la perfección la indirecta y respondió con calma:
-¿Estás celoso? Rubí me ama demasiado.
-Claro que sí, estoy muriéndome de celos -replicó Elliot con una sonrisa burlona-. Pero está bien, mientras tú no te sientas angustiado...
Rubí los interrumpió con un suspiro divertido:
-Ya, dejen de hablar tanta tontería. Bajemos de una vez a abrir la cerradura.
Elliot asintió con desgano. Al ver a Rubí caminando hacia Marcus, frunció el ceño con una expresión melancólica. Sin embargo, no