Marcus se sentó a su lado y le puso los calcetines con delicadeza.
-Ya te preparé el cepillo de dientes y agua tibia. Bañate y desayunemos juntos -dijo con una sonrisa.
-De acuerdo.
Rubí lo notó más entusiasmado de lo normal, pero no comentó nada. Asintió y fue a asearse. Luego bajó con Marcus para desayunar.
Todos la esperaban en la mesa del comedor. Después de comer, Sherry le preparó una taza de té. Rubí se sintió algo extraña, incluso un poco incómoda.
¿Qué está pasando? ¿Por qué tengo este