-¿Lo haremos tan pronto? -preguntó con nerviosismo.
-Mañana es la fecha prevista para el parto. Está en término. Ya que se hará una cesárea, es mejor no retrasarlo. Todos estarán más tranquilos también, ¿verdad? -explicó con calma el doctor.
Pero Rubí no lograba sentirse segura. Frunció el ceño al mirar al Dr. White, y luego volvió su mirada a Marcus, que estaba de pie a su lado.
Sus ojos reflejaban miedo e inquietud. Apretó los labios y murmuró:
-Maridito... tengo miedo.
Marcus también fruncía