149

De esa manera, los tres se fueron en el auto de inmediato, conducido por el propio Alejandro. Valeria estaba en la parte trasera, y Diana de copiloto. La madre se giraba constantemente, mirándola con preocupación.

—¿Te encuentras bien, cariño? ¿Seguro que quieres estar aquí?—le cuestionaba Diana.

—No se preocupen por mí. Yo estoy bien—respondía Valeria, aunque el ambiente en el auto era opresivo.

Alejandro se mantuvo firme en la conducción y, en poco tiempo, llegaron al hospital donde ten
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP