148

Finalmente, Valeria decidió no hacerlo. Cerró el chat de Alexander y se concentró en conciliar el sueño. Lo logró. Cuando despertó en la mañana, el sol ya estaba bastante alto. Se apresuró a arreglarse, pero no encontró a sus padres por ningún lado de la casa.

Una de las sirvientas se acercó a ella amablemente, explicándole.

—Sus padres han salido temprano, señorita.

Valeria no quiso preguntar más. Se dirigió al comedor y comenzó a desayunar. Sin embargo, no podía dejar de pensar en sus padres.
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP