VIGGO THORNE
—Sé que hay alguien mejor que yo allá afuera. Una mujer madura que esté a tu altura. Elegante, refinada y hermosa. No una niña con el cabello revuelto que camina descalza y ríe a carcajadas sin el mínimo decoro. —La voz de Tanya se quebró y tuvo que hacer una pausa para no desmoronarse—. Sé que el día que llegue esa mujer, estaré destrozada, pero atesoraré está noche en mi corazón.
»Gracias por hacerme sentir especial. Te amo, Viggo, aunque no quieras oírlo. Me enamoré de ti desde