VIGGO THORNE
—Los jóvenes son tan confusos —soltó Silvia cuando nos quedamos a solas—. Les encanta complicarse las cosas.
—Solo espero que Noah no cometa los mismos errores que yo cometí —contesté antes de dar media vuelta con la silla y dirigirme hacia el comedor—. Me temo que genéticamente está condenado a caer en los mismos hoyos que yo.
—Él no es tú… déjalo, se equivocará en otras cosas —agregó encogiéndose de hombros antes de soltar una risita.
—¿Qué conseguiste? —pregunté viéndola a los