TANYA RHODES
—Entonces… —dijo Paulina sentándose detrás de su escritorio—. ¿Te irás a Suiza?
Nos vimos a los ojos mientras yo pensaba bien en lo que diría. Después de todo, ese viaje lo haría con su exesposo. ¿Cómo se lo tomaría?
—Sí, el señor Thorne tiene que ir por temas de salud y como yo soy su cuidadora, entonces tengo que acompañarlo —dije tratando de sonar casual, como si fuera algo inofensivo, pero la voz se me cortó cuando la mirada de Paulina se entornó, parecía que quería ver detrás