Capítulo 35 Solo llevo el apellido Winter
—Debes aprender a confiar en la nueva generación que tú mismo formaste, añadió Leónidas recuperando su tranquilidad.
Ariana, sintiendo el peso de la mirada de ambos hombres, avergonzada por su actitud de protesta y con el deseo de marcharse de allí rápidamente, levantó la mano mecánicamente para empujar sus lentes por el puente de la nariz, un gesto nervioso que delataba su necesidad de poner una barrera entre ella y la intensidad del viejo Celis.
Pero