Capítulo 12 Enfrentamiento
— ¡Qué estupidez estás diciendo! —lo observó Leónidas como si Jonathan se hubiera vuelto loco.
—Tú mismo me dijiste que la evaluara por su capacidad de sacrificio y de afrontar las crisis. Ella hizo galletas, alteró tu orden establecido, desafió tus reglas por lo que ella considera el bienestar de los niños, y se fue a atender una crisis personal sin importarle el contrato. Eso indica un compromiso real, ya que sacrificó su seguridad laboral por algo más importante que su paga.
Leónidas cerró la mano sobre los lentes, sintiendo su peso. Los niños y la niñera miraban al jefe de la casa esperando la siguiente orden.
—No me gusta nada esto —siseó Leónidas—. No me gusta nada que no pueda controlar.
—Solo mira a los niños y sabrás qué hacer —replicó Jonathan.
Leónidas finalmente levantó la vista de los lentes. Vio a Sofía, que se había recostado en la silla, y seguía comiendo galletas con el rastro de una bella sonrisa y una miga pegada en el suéter y muchas más