Capítulo 55 No me romperé
— ¡Ariana! ¡Tengo algo más que decirte!
Ella lo miró a la cara, intrigada. El rubor en sus mejillas volvió al encontrarse con sus cálidos ojos, de mirada intensa.
—Tu padre ha estado tratando de comunicarse conmigo. Debe ser para saber de ti. Algún día tendrás que enfrentarlo —hizo una pausa antes de continuar—. ¿Quieres que le diga que te deje en paz? Puedo hacerlo y tengo muchos modos de lograrlo.
«Oh, Dios mío…».
—También puedo acompañarte durante tu entrevista con Eduardo Winter e incluso puedo ayudarte a vengarte, ya te lo dije—añadió él con seguridad—. Él no se atreverá a hacer nada delante de mí.
—Yo lo he pensado… eso de vengarme de ellos… Sí que lo he pensado cuando estoy molesta, pero debo resolver los problemas con mi padre por mí misma; al fin y al cabo, es mi padre. No debo molestarlo a usted con algo así.
Él inclinó la cabeza, coloco ambas manos sobre sus hombros y sonrió levemente.
—Parte de los beneficios que nuestro matrimonio te proporciona