Cuando Daniel se perdió finalmente entre las sombras del área VIP, el aire pareció recuperar su oxígeno, aunque la tensión no disminuyó. Carlos, que había estado conteniendo una explosión de preguntas, fue el primero en romper el silencio, su voz teñida de una incredulidad punzante.
—¿Acaso sabes quién es él? —soltó, dando un paso hacia ella.
Victoria no se permitió flaquear. No lo miró a los ojos; en su lugar, comenzó a caminar hacia la barra de mármol negro con una elegancia mecánica, bus