88. TUYA
[FRANCESCO]
La noche cae sobre Doha, y la ciudad parece brillar con luces que se reflejan sobre el desierto cercano. Después del triunfo en la carrera, del rugido de los motores y del alboroto de la prensa, regreso al hotel con el cuerpo todavía cargado de adrenalina. Pero algo me desconcierta: la puerta de la suite no es la nuestra. Al abrirla, un halo de luz tenue y una música suave y sensual me recibe. Sofía está allí, esperándome, con una sonrisa que me hace perder el aliento.
—Sorpresa —su