68. SOSPECHAS
[FRANCESCO]
La ciudad brilla allá afuera como un espejismo. Desde el ventanal del hotel, las luces de neón parecen querer devorarlo todo: casinos, coches de lujo, turistas embriagados de ruido. Pero aquí dentro, el silencio es otro, más denso. Sofía está sentada en el borde de la cama, con el cabello suelto cayéndole en ondas sobre los hombros. La penumbra de la lámpara le dibuja un aura suave alrededor de la piel, y yo no puedo dejar de mirarla.
Hace apenas unas horas estábamos rodeados de per