162. SALIR DE DUDAS
[SOFÍA]
18 de marzo
El sonido de la lluvia contra la ventana es lo primero que escucho. Gotas suaves. Constantes. Un ritmo perfecto para el temblor que tengo en el pecho. Francesco no está en la cama. El lado donde durmió aún está tibio, hundido con la forma de su cuerpo. Eso significa que se despertó hace poco.
Me siento despacio. Mi corazón late demasiado fuerte para esta hora.
Cuando salgo al living de la suite, lo veo.
Está junto a la mesa del comedor, aún con la ropa deportiva del equipo,