144. ORGULLO
[FRANCESCO]
El sonido de puertas abriéndose, pasos rápidos, hojas siendo acomodadas sobre mesas de vidrio. El piso tres de la fábrica vibra con una energía muy distinta a la de los últimos meses: ya no es tensión, ahora es expectación.
Y Sofía está en el centro de todo.
No lo digo en sentido figurado: está literalmente en el centro. Delante del panel táctil, con el pelo recogido en una coleta alta, y un cuaderno lleno de anotaciones que ha ido armando desde que llegamos a Mónaco.
Yo, en cambio,