POV Nikolaus Hoffman.
Dos noches después.
Eva no volvió a salir del cuarto esa noche. Se quedó con nuestro hijo… y yo me quedé con la amarga sensación de no haber estado allí, pegado a ella, acompañándola. Me sentí un desgraciado. Pero tenía que dar la cara, tenía que sonreírles a los accionistas y fingir que todo estaba bajo control.
Si dependiera solo de mí, los habría echado a todos a patadas. Pero después de una pérdida de más de quinientos millones de dólares, no podía darme el lujo de pe