Damián.-
Mis ojos querían dejar de ver, pero era imposible al mismo tiempo intentaba razonar lo que estaba observando, Tom estaba irreconocible, la piel se le caía a pedazos.
La imagen era irreal, como si estuviera sacada de una película de terror.
— ¿Q…qué fue lo que le pasó? –pregunté girándome de inmediato tragando con fuerza para no devolver todo mi estómago en el centro del pasillo.
— Ácido –respondió el detective, con una calma que me dejó en shock–. lo sumergieron en una especie de á