Damián.-
Salí de la que era mi oficina, me detuve mirando hacia atrás. Después de las confesiones de Olivia estoy abrumado, pero tengo que ponerme manos a la obra no voy a dejar que ni ella ni el imbécil de Winter me hagan a un lado.
Vi a mi hermano caminar como un energúmeno con el teléfono pegado a la oreja.
— Sí, quiero que busquen a esos son súper peligrosos.
Nunca vi a Alex tan enojado, siempre pensé que el temperamental era yo.
— Cuando los encuentres me das cinco minutos con el idio