Tom.-
Estoy desesperado no he sabido nada de Damián, ni una llamada, ni un mensaje, ni siquiera me ha depositado mi cuota del mes, seguramente está al lado de la mustia desabrida ¡Esa maldita!
— ¡Por fin apareces! –Larry Hynes, un cubano de cincuenta que aparenta de treinta, es el presidente de la disquera Hynes Records, entra a su oficina cerrando la puerta con seguro, fumando un habano, no sé ve con cara de buenos amigos – ¿Cómo es eso que Damián suspende una gira dejándola por la mitad sin