Capítulo 122 —El Honor
El punto de encuentro era un hangar abandonado en las afueras, un caserón de láminas de zinc corroídas por el óxido y el abandono, cercado por la nieve sucia de la zona industrial. No había calefacción. El frío colaba por las rendijas del techo alto, congelando el aire y transformando la respiración de los hombres en un vaho espeso que flotaba bajo las escasas luces de emergencia. El suelo de cemento estaba agrietado, manchado de aceites viejos. Era el escenario perfecto p