Capítulo 144 —El aviso del heredero
La paz en las montañas suizas tenía una cadencia perfecta, pero la rutina de la cabaña de los dueños se rompió una mañana antes de que el sol lograra disipar la niebla sobre el lago.
Alessia se incorporó en la cama con una velocidad inusual, apartando el edredón de plumas. No le dio tiempo a Enrico de reaccionar; corrió descalza hacia el baño y se arrodilló frente al retrete, vaciando el estómago en una dolorosa oleada de náuseas. Sentía la cabeza dándole vuel