Rachel apenas podía recordar el trayecto de regreso a la mansión. Todo en su mente aparecía nublado, como un borrón: las luces de los coches que pasaban por la carretera y el silencio tenso que llenaba el espacio entre ella y Logan. Ambos se encontraban sumidos en sus propios pensamientos, peleando con sus propios demonios. El enfrentamiento con Caroline había dejado una huella difícil de ignorar, aunque Rachel intentara mostrarse impasible y relajada. Había ganado una batalla, pero el eco de l