Ethan conducía de regreso a la mansión, cuando recibió la noticia del detective Figueroa, quien estaba a cargo del caso de su madre. Los asesinos de su madre habían sido detenidos.
Una sensación de tranquilidad lo invadió momentáneamente, pero cuando oyó los nombres de los implicados, quedó petrificado. Frenó de golpe, permaneciendo en shock por varios segundos. No podía entender por qué Juliette le había hecho eso a su madre, ni mucho menos, que el hombre –de quien tanto desconfiaba– fuese