Con deseos de más...
Ethan se apartó de Jazmín de forma abrupta, tomó la camisa del suelo y la colocó sobre el brazo usándola como una cortina a la altura de su pelvis, intentando cubrir su erección y tratando de controlar la excitación que aún le ardía en la piel.
Jazmín, toda temblorosa, se incorporó de la mesa y se pegó contra la pared, buscando ocultarse de la empleada, su respiración era superficial, agitada y su cuerpo parecía encendido, ardiendo de ganas.
—¿Señor Ethan? —exclamó Soledad con sorpresa, al ve