Después de la marcha de Kathleen, William había decidido respetar la decisión de la muchacha, aunque no podía ocultar que estaba muy preocupado.
No lograba entender qué la había llevado a dejar el único sustento de su familia y no presentarse a recoger su finiquito. Se sentía muy culpable, supuso que ella, al ser más joven e influenciable, se había asustado cuando salió en las noticias y había preferido huir. Se le estaba haciendo muy difícil comprender que, por sus ansias de ser padre, había a