Antony se esforzaba por evitar a Valentina en los pasillos de la universidad. Desde la noche de la fiesta de la colección de ropa de Ava, cuando se ofreció a llevar a Valentina a su casa y terminaron besándose, no podía dejar de sentirse culpable. Esa noche, un momento de debilidad lo llevó a cruzar una línea que no debía haber cruzado, y ahora, la presencia de Valentina solo le recordaba su error.
Evitando cualquier contacto visual, Antony se dirigió a la cafetería situada justo fuera del camp