Ava se miraba al espejo, ajustando los últimos detalles de su vestido elegante. Era un diseño en tonos marfil, delicado y sofisticado, perfecto para la ocasión. Era el día de la graduación de su hijo Bastián, y aunque intentaba mantener la calma, el orgullo y la emoción la llenaban por completo.
De pronto, sintió unas manos cálidas rodeando su cintura. Un suspiro suave escapó de sus labios cuando reconoció el toque. Sebastián, con una sonrisa que irradiaba tanto amor como complicidad, la giró h