Mundo de ficçãoIniciar sessão—Perdón por venir así, quería hablar contigo Ke… —Sacudió la cabeza y después corrigió—: Paolo.
No dije nada, seguí petrificado, creí enloquecer hasta volver a oírlo:—Vengo en son de paz, lo juro, ¿puedo…? —Realizó un ademán con una mano para pedirme entrar y enseguida me hice a un lado al mismo tiempo que asentí algo nervioso. En r






