Su novia.
Beatrice es la primera en separarse de Raúl, pegando su espalda de la silla, mirándolo, tensa. Esta es su novia, Madison, ¿cómo es que no planeó decirle que venía? Aunque es de esperarse porque es su novia, realmente no puede seguir actuando por mera improvisación.
—Madison, qué sorpresa —murmura Raúl, finalmente girándose y levantándose.
La pelinegra intenta ocultar su molestia. No basta con no responderle las llamadas sino que está aquí cercano a una completa desconocida…
«Esperen. ¡¿Es Beatrice Durán?!», se cuestiona escandalizada.
—La sorpresa es mía, cariño. Me podrías explicar, ¿qué hace la CEO de Family Linkash aquí? ¿Ahora nuestros rivales son familia o cómo…?
Ni siquiera baja la voz, todos la escuchan.
Raúl se lleva los dedos al puente de la nariz, y exhala la tensión.
—Madison. Llegaste sin avisar —desvía su pregunta, y le hace una seña hacia el pasillo—. Vamos.
—¿A dónde? —cuestiona, dándole una mirada afilada a la mujer.
—A hablar, Madison. ¿Olvidas que estás en mi casa?