Fracturados.
Raúl contiene el aliento mientras niega con la cabeza.
No. Eso no.
—B-Beatrice… —Exhala, mirando su rostro con preocupación—. Agradezco mucho lo que ha hecho, pero ser nuestra socia… Es demasiado. No voy a permitir que…
—No seré yo realmente —aclara ella rápido, pensando que su preocupación es que crean que están confabulando—. Tengo ahorros, Raúl. Puedo destinar una parte de ellos a LatinUnion con el nombre de otra persona. Una también inteligente, que sea de confianza. Mi nombre no puede aliarse con el suyo más que soy la madre de su hija…
Raúl se eriza.
Cuánto desea que ella realmente sepa que es así, no como el “padrastro” que es para Valentina desde sus ojos.
—Aun así, Beatrice… No puedo aceptar eso. Es demasiado, arriesgado.
Si ella se mete con la empresa, si se entera de toda la verdad y piensa que la utilizó. No. Definitivamente no va a permitir eso. Una cosa es que le ayude con otro punto de vista, y otra muy diferente que ella invierta dinero en un mentiroso como él.
¿Pero n