Evangeline Thompson
Mis labios se deslizan suavemente sobre este regalo que la vida me ha dado, entregando mis deseos más profundos. Lo saboreo, jugueteando con la lengua mientras siento que se tensa bajo mi toque, sin saber qué está pasando. Entonces, me mira y me levanta, sus ojos oscuros de deseo, fijos en los míos, encendiendo una chispa dentro de mí que creía perdida. Me toma la cara con ambas manos, y sus labios chocan contra los míos en un beso ardiente que hace que todo mi cuerpo arda.