Punto de Vista Madison
Cuando salí de la mansión de Maximiliano, sentí como el frío de la calle congeló mis huesos y un oscuro sentimiento se apoderó de mí, el hombre en el que yo más confiaba, y claro más amaba, me estaba dando la espalda como si yo fuera una mala mujer.
Pero algo tenía claro en mi pensamiento, y es que si él no era capaz de escucharme y confiar en mi lealtad, no podía seguir a su lado, porque eso eran solamente indicios de deslealtad de su parte.
Y hablando de deslealtad, q