Punto de vista Maximiliano
María golpeó en mi oficina, ya estaba con la quinta botella del día, llevaba muchos años sin sentir esa opresión en el pecho causada por la depresión, mi corazón estaba hecho trizas, y sobre todo, lleno de decepción.
—Señor, abra la puerta por favor, lo están esperando.
—Diles que no estoy para nadie, además ¿Quién va a venir a buscarme? —cuestione
—Es la señorita Madison , señor por favor, salga un momento.
«¡Madison ! ¿Qué está haciendo ella aquí?»
Aclaré mi garg