Renata acababa de dar media vuelta. Su corazón todavía latía con fuerza después de aquella discusión. Las palabras de Antonio seguían resonando en su cabeza. Pero, por primera vez en muchos años, no sentía dolor. No como antes. Porque había dicho todo lo que necesitaba decir, porque finalmente había cerrado una puerta que llevaba demasiado tiempo abierta desde que era esposa de Antonio, ella necesitaba sacar esas palabras porque eran como espinas en su corazón, sin embargo, apenas avanzó unos p