La tarde avanzaba lentamente cuando el automóvil se detuvo frente al edificio donde viviría la madre de Renata. Se trataba de un complejo residencial elegante y tranquilo, ubicado en una zona segura de la ciudad. Todo había sido cuidadosamente seleccionado para garantizar comodidad, atención médica permanente y absoluta tranquilidad diaria.
Renata descendió primero del vehículo y observó el edificio durante algunos segundos. Sentía una profunda satisfacción al saber que finalmente podía ofrecer