CAPÍTULO 7
Jaxson
Me ajusté la pistolera de cuero bajo el brazo izquierdo, sintiendo el peso reconfortante de mi Sig Sauer P226. Era una extensión de mi cuerpo, la única compañera que nunca me había fallado. Me miré en el espejo del vestidor una última vez.
Iba a Obsidiana. Mi salón de juegos más exclusivo.
Bajé las escaleras con paso firme. Lupe ya se había retirado a sus habitaciones en el ala de servicio, y la casa estaba en un silencio. Mejor así. No quería ver a nadie.
Salí por la puerta