CAPÍTULO 99
Bianca
El estruendo de los disparos seguía rebotando en mis oídos como un trueno infinito, pero el mundo alrededor de la gran escalera se había vuelto extrañamente mudo. No escuchaba los gritos de Lupe desde el suelo, ni el sonido metálico de los fusiles de Marcus en la entrada. Solo escuchaba el latido errático de mi propio corazón y la respiración entrecortada del hombre que yacía entre mis brazos.
Habían disparado a Jaxson. La mancha roja se extendía con una velocidad aterradora