La determinación de Marina deja a Daniela un poco asustada. Siempre supo que su hija, desde pequeña, decía que quería ser alguien importante en la vida, y que salir de aquel barrio era uno de sus mayores sueños. Sin embargo, ahora que ve la firmeza en sus palabras, la duda la corroe: ¿a qué precio logrará alcanzar ese sueño?
— Sé que estás haciendo esto pensando en nosotros, pero recuerda algo, querida — dice Daniela con un tono suave, pero preocupado. — Ni tu padre ni yo podríamos perdonarnos