Los días pasan y, con cada momento junto a Marina, Víctor siente crecer dentro de sí el deseo y la certeza de dar el siguiente paso en la relación. Sin embargo, las palabras de su hermano resuenan en su mente: «Habla con mamá primero.»
Al llegar a la mansión Ferraz, no puede ignorar el silencio pesado que domina el ambiente. La casa parece más vacía y fría, como si reflejara el estado emocional de sus habitantes. Incluso el número de empleados parece haberse reducido.
—Buenos días, señor —lo sa