Después de aclarar las cosas con su suegra, Víctor regresa a la habitación y encuentra a la abuela de Marina despierta. Aun estando débil, la anciana intercambia algunas palabras con él. Luego se despiden de ella y abandonan el hospital. La tarde está tranquila, con una brisa suave que hace que Marina mire al cielo algo nublado.
— ¿Qué quieres hacer ahora? — pregunta Víctor, lanzándole una mirada suave mientras cruzan la calle.
— Quiero pasar un poco más de tiempo contigo — responde, envolviend