En Nueva York, Xavier sale de la ducha con una toalla atada a la cintura, mientras Andressa organiza la ropa que él debe usar. La habitación del hotel es lujosa, con una decoración moderna y minimalista, pero el ambiente parece cargado por el nerviosismo evidente entre ambos.
— No puedo creer que tenga que asistir a esa conferencia — dice Xavier, con un tono cansado, pasándose la mano por el cabello aún húmedo.
— Recuerda que es para mantener las apariencias — responde Andressa, con un tono com