La expresión en el rostro de Víctor se endurece y sus hombros se tensan, como si cargaran un peso invisible.
— ¿Dijiste que él viene para acá? — cuestiona, con una nota de nerviosismo en la voz.
— Sí, acaba de salir de aquí; debe llegar ahí en cualquier momento — responde Rodrigo.
— Gracias por avisar, Rodrigo. Necesito colgar ahora.
— ¡Espera! — Rodrigo llama su atención, con la voz cargada de preocupación. — No van a pelear otra vez, ¿verdad?
Víctor exhala un suspiro tenso y responde:
— No, c