Ya casi es de mañana, y los primeros rayos de la aurora comienzan a asomar en el horizonte. Víctor está de pie junto al balcón de su habitación, observando la calle silenciosa y vacía del condominio. La ciudad aún duerme, envuelta en el tranquilo silencio de la madrugada. Todos descansan, incluso Marina, que duerme profundamente en la cama con la expresión serena y exhausta, resultado de una noche intensa. Aunque deseaba prolongar aquellos momentos toda la noche, Víctor se contuvo, consciente d