Aunque encerrado en el baño, Víctor escuchaba cada palabra de la conversación entre Marina y su madre. El espacio reducido de la habitación hacía que la voz de Daniela resonara, revelando toda su decepción y desconfianza. Cada acusación, cada palabra dura que lanzaba, era como una puñalada para Marina y también para él. Podía oír el temblor en la voz de Marina, conteniendo el llanto mientras intentaba, en vano, defenderse de las acusaciones infundadas.
— ¿Se da cuenta de que está del lado de Sá